Las vitaminas son sustancias necesarias para el organismo en cantidades muy pequeñas. Estas se dividen en liposolubles (solubles en grasa) e hidrosolubles (solubles en agua). Las liposolubles son la A, D, E y la K. las hidrosolubles son la B1, B2, B6, B12, la Niacina, el acido fólico, el acido pantoténico y la vitamina C (Lea también La Espinaca – el Secreto de Popeye).
Su función general es participar como moduladores de las diversas reacciones químicas del organismo. Su carencia puede altera funciones orgánicas específicas en las que cada vitamina en particular participa.
Por ejemplo la vitamina A participa en las reacciones químicas que hacen posible el proceso de la visión y su carencia produce la llamada ceguera nocturna, consistente en una pobre capacidad para ver en la penumbra. Si la carencia es severa, el ojo se daña y puede ocurrir ceguera. La vitamina A es también importante para el crecimiento y para una mayor resistencia a enfermedades infecciosas.
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